Ya está, haz llegado a la final de la etapa de orientación vocacional, discernir y decidir; te haz dejado acompañar. Haz dicho ¡Sí! a la llamada de Dios. Se puede concluir entonces que:
Optar es primero, cuestión de sensibilidad.
Optar es luego, cuestión de experiencia.
Optar es por fin, cuestión de elección decisiva.
¡BIENVENIDA! Tu presencia es nuestra alegría.
Ahora podrás emprender una nueva etapa: el proceso formativo entre las Hijas de San Pablo. La formación paulina comprende varias etapas que a continuación indicados, pueden ayudarte a comprender que es un proceso integral y gradual.
- Aspirantado. Es el primer ¡Si!. Tiempo un año. Es el Tiempo del paso de la familia a la comunidad en la experiencia de la vida y misión paulina.
- Postulantado. Máximo 2 años. Se profundiza la historia de vida personal, se verifican las motivaciones vocacionales para seguir dando una respuesta libre y feliz al llamado de Jesús en este estilo de vida.
- Noviciado. Dos años. En esta etapa se vive una relación vital con la persona de Jesús Maestro, Camino, Verdad y Vida, en preparación a la consagración religiosa paulina.
- Juniorado. Cinco años. Es la etapa de la formación apóstolica y profesional que ayuda a la joven religiosa a responder a los desafíos de la vida y misión paulina.
- Profesión Perpetua. Se trata del ¡Sí!,de la madurez y entrega total a Dios para toda la vida. Es la etapa de formación continua y de la entrega definitiva en la vida religiosa paulina.
Nuestra vida se asemeja al carro con 4 ruedas, cada una de ellas representa diversas dimensiones de nuestra vida en la que vamos creciendo y madurando en cada etapa: Oración, estudio, apostolado y vida comunitaria. “Hasta que Cristo se forme en ustedes” (San Pablo).
La Familia acompaña el Seguimiento Vocacional de la Joven.
Ustedes queridos padres han educado a sus hijas en los valores humanos y cristianos, han sido ejemplo de amor, comprensión, perdón, diálogo y relación con Dios. Dios ha querido elegir a una de sus hijas, para que le dedique la vida a su servicio. Estamos seguras que ustedes queridos padres y hermanos manifestaran su generosidad a Dios, dejando libre a su hija para que ella diga ¡Sí! a Dios, respondiendo con generosidad a su llamado como lo hicieron: María, Pablo, Alberione, Tecla y muchos jóvenes de este tiempo. |
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| Oración. |
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| Estudio. |
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| Apostolado. |
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| Vida Comunitaria. |
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¡Gracias, Dios recompense con abundancia tanta bondad!